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ASOCIACIÓN CIVIL AMOR Y PAZ DE LA CIUDAD DE CERES SE SUMA A LA CTA SANTA FE

El pasado 30 de julio, se realizó la afiliación de la Asociación Civil AMOR Y PAZ, de la ciudad de Ceres a la CTA Santa Fe, mediante presentación de nota formal al Secretario General de la Central, José Testoni, de sus referentes las compañeras Lorena Pinedo y Agostina Ibarra.

Regulación Teletrabajo: Media sanción en Diputados con aportes de TELEFONICXS y nuestro equipo de laboralistas de CTA. Una ley que marcará rumbo en el movimiento sindical mundial. Orgullo.

12:07 - 26 junio 2020

Son 1600 días que nuestra compañera Milagro Sala permanece detenida injusta y arbitrariamente por orden de Gerardo Morales.
1600 días de injusticia, 1600 días de lucha

19:10 - 2 junio 2020

La violencia de los policías en el Chaco no es distinta a la que vemos en Estados Unidos: racismo, clasismo y uso desmedido de la fuerza, apañados por la Justicia y la propia Policía.

Exigimos a las autoridades terminar con estas prácticas que dañan nuestra democracia.
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17:30 - 2 junio 2020

Los nobeles de economía Stiglitz y Phelps, sumados a prestigiosos economistas mundiales respaldan la posición de Argentina frente a los acreedores.
Mientras, acá tenemos a disnosaurios de la oposición que en medio de la pandemia convocan a marchas contra el comunismo.
Surealismo

17:56 - 7 mayo 2020

Portada del sitio || Noticias || Repudio a la explotación del morbo del diario "Muy" (Grupo Clarín)

La Comisión de Libertad de Expresión y Formación Profesional del Sindicato de Prensa Rosario manifiesta su contundente repudio hacia la publicación, por parte del diario Muy –propiedad del Grupo Clarín-, de las fotos del cuerpo sin vida de la chica Ángeles Rawson, en una decisión editorial basada en la explotación morbosa que no se compadece con el tratamiento que debió tener una información de estas características. Ese tratamiento, además, ignora por completo el sufrimiento y los derechos al respeto y a la intimidad de una familia, no sólo sufriente, sino a la que se la hace pasar nuevamente por el terror y la tragedia al mostrar las imágenes más duras que traen, a repetición, los momentos de la vejación, de todo lo macabro.

Desde esta Comisión el interrogante surge obligado: ¿cuál es el pensamiento del editor que alienta, permite, directamente decide la publicación de estas imágenes? Las mismas no aportan nada para entender qué sucedió con el terrible final de la niña-adolescente, y sólo apunta a que un sector de lectores se regocije, aún en el espanto, con los detalles finales del feminicidio.

Cabe también decir que la cobertura del caso, como ocurrió en otros –tal el de Nora Dalmasso, de la niña Candela, el de Marta García Belsunce-, fue, salvo algunas excepciones, irrespetuoso, invasivo, y como en tantas otras circunstancias, misógino. El asesinato de un hombre no hubiera llamado tanto la atención de Muy. El morbo se eleva de manera exponencial cuando la víctima es una mujer y el tejido de hipótesis y pistas por parte de los medios se potencia violentando los más elementales principios éticos y de responsabilidad social. Es como que cada una de las víctimas pasa a ser propiedad de todos los que quieren especular y retorcer, más aún, el hilo conductor que les produjo la muerte.
“Muy”, como otras publicaciones, alimenta la formación, en una parte de la sociedad, del gusto por lo escabroso, por los escándalos y tragedias de las cuales es más fácil ocuparse en comparación con la búsqueda de una información seria y contextualizada que colabore a entender qué sucede en la realidad y a transformarse en partícipe de la misma.

Justo el Grupo Clarín -que a través de sus distintos medios se erige en el fiscal que vive agitando su dedo acusador contra tantas circunstancias y momentos de la vida nacional, y pontifica a diario acerca de cuál debe ser la vida de los argentinos y de Latinoamérica-, muestra lo peor del ejercicio periodístico y pone a la información, un derecho humano y un bien social, como una mercancía más. Entonces, sería deseable que quienes pontifican en lo cotidiano puedan tener ahora una visión y palabras críticas para la publicación del Grupo Clarín, “Muy”, de tan elemental y primaria confección como todo su contenido.

Nuestro gremio redactó hace varios años la Declaración de Principios sobre Ética Periodística por la que nos comprometemos a tener presente la búsqueda de la verdad sin golpes bajos, con el respeto debido a la intimidad de cada persona y sobre todo la correcta valoración hacia el público, hacia ese sujeto universal al que está dirigido nuestro trabajo.

Hacemos un profundo llamado a la reflexión para que la vergonzosa publicación de “Muy” no se repita en otros medios y, también que haga replantear a quienes llenan horas y horas de su emisión, con la repetición del caso de Ángeles Rawson, la pésima calidad de periodismo que brindan a sus respectivos públicos cuando hacen caso omiso de la legislación internacional y nacional que protegen la vida, la imagen y la privacidad de las personas, en este caso de una adolescente.

Los trabajadores de “Muy” como de cualquier medio cumplen las órdenes de las líneas editoriales. El mantener una actitud ética respecto de las mismas requiere, sin duda, de la decisión personal de poder decir ‘no’ a los responsables de la edición en las circunstancias que correspondan, y esa decisión sólo es posible tomarla cuando la organización de los trabajadores respalda la actitud del periodista involucrado para que no sea sancionado por respetar lo que su conciencia y criterio ético le indica.
Rosario, 29 de junio de 2013.

Comisión de Libertad de Expresión y Formación Profesional del Sindicato de Prensa Rosario